No me muerdas las uñas, que se me quita el esmalte!!! |
![]() |
|
Los pájaros están posados en cada cable, cada poste, cada rincón, observando cada uno de tus movimientos... Los pájaros... los pájaros te persiguen.
Archivos
EnlacesEstadísticasAbrazómetro Naranjil - Dale un abrazo a tu Naranjita preferida jijijijiEnlaces a blogsOtros |
Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2004. 03/08/2004La lluviaHasta hace unos años, los adultos uruguayos aplicaban una fórmula infalible para sacarse de encima a un niño insoportable: --Andá a mirar la lluvia --le decían--. Y fijate si llueve de arriba para abajo o de abajo para arriba. Horacio Cassinelli acabó con esta útil tradición nacional. Una tarde, sus padres, hartos de vivir condenados a pregunta perpetua, mandaron al niño a mirar la lluvia que caía en el patio. Inmóvil como un gato, Horacio contempló largamente el repiqueteo incesante de la lluvia. Y después, informó: --De arriba para abajo, llueve mucho. Y también llueve de abajo para arriba. Y con dos dedos, mostró: --Un poquito así. *Eduardo Galeano* La lluvia, la lluvia además de dar saltitos, alimenta vida en su fluir continuo e inquieto. 18/08/2004Cuando una foto te lleva adonde deseas...todo se vuelve de colores y punto.SE HACE SABER: no me gusta ni el helado de fresa ni el de vainilla pero sí la nata y los conguitos... 19/08/2004Una cuestión indigesta...![]() ![]() ...y yo, tras una amena discusión, me sigo preguntando, ¿es el Hambre el sentimiento o sensación más poderoso y fuerte que existe? ¿POR ENCIMA DEL AMOR?? Respondedme pajarillos, os lo suplico. 26/08/2004Suspiros de un bandoneón perdidoTodo comenzó cuando se aisló y mirando al techo, su mente comenzó a bailar unos tangos abrazando un bandoneón a solas, a oscuras, pensando en como le abrumaba aquel olor a naranjas frescas. Cerrando sus ojos sólo escuchaba tangos, una voz profunda y aquel olor intenso. Pensó en cuantas cosas se echaban a perder por no mirar al techo. Ella antes no lo hacía. Un día se asustó tanto, se sintió tan sola, que comenzó a escuchar esas melodías en su cabeza. Muchas veces, cuando miraba al techo de la calle, o a cualquier otro, las lágrimas intentaban balancearse a ritmo de compás pero estaba tan cerrada, tan vacía, tan perdida, que se iban hacia adentro de nuevo. El exterior se convirtió en ráfaga de viento. ...Aquella voz, aquella cantante... aquella voz nació en un tango y moriría en uno también. |
| http://nomemuerdaslasunhas.blogia.com |